El punto de partida es (como en cualquier otro desarrollo de aplicaciones) información con la que trabajar en base a una serie de reglas y siguiendo una determinada lógica. Puede tratarse de una aplicación existente con la que habrá que interactuar, o bien un nuevo desarrollo..
Obviamente, para que el servicio de aplicaciones GoogleMaps tenga sentido, esa información y en general esa “lógica de negocio” está relacionada con ubicaciones geográficas, y cobra sentido o aumenta su utilidad cuando se utiliza en combinación con un interface geográfico. Es necesario por tanto utilizar un conjunto de datos de posicionamiento (coordenadas GPS) que pueden ser desde puntos concretos hasta líneas o polígonos de cualquier nivel de complejidad.
Combinando todo ello y utilizando como soporte el API de GoogleMaps y los lenguajes de programación que éste admite, se desarrolla la aplicación GoogleMaps, que se sirve del interfaz de mapas que Google proporciona, para lanzar desde él prácticamente.
